Entrevista al Director en Catalunya Cristiana


CATALUNYA//CRISTIANA

MN. Joaquin .Climent dirige del 23 al 27 de agosto una tanda de ejercicios según la espiritualidad de la Renovación Carismática
Descubrió la Renovación Carismática hace más de 30 años. Desde entonces, su vida se ha convertido en una entrega incondicional de las manos de Dios. El sacerdocio, la ida a misiones, el regreso a Cataluña... nada se entendería sin este deseo de hacer la voluntad de Dios. Desde hace algunos años Mn. Joaquim Climent siente la llamada a impulsar la vida espiritual. Lo hace de muchas maneras, con dirrección espiritual, retiros y cada verano, hacia finales de agosto, dirige una tanda de ejercicios en la espiritualidad de la Renovación Carismática (RC). Participa gente de toda condición y edad, sobre todo laicos, pero también religiosos y sacerdotes, que se reúnen durante 5 días para rezar, discernir y compartir. En definitiva, para intentar vivir el Evangelio con naturalidad, sin quitar ni añadir nada. Quien esté interesado en participar todavía puede ponerse en contacto con el P. Climent en el tel: 934 170 515



El Cristo que tenemos en la cabeza ha de bajar al corazón


"Reaviva en ti el don del Espíritu"
Así se titula la tanda de ejercicios que dirigirá a finales de agosto. ¿En qué consiste exactamente?

Son unos ejercicios que doy cada año sobre las mismas fechas, la última semana de agosto, cuando la gente termina las vacaciones, para cargar pilas y poder empezar el curso sobre una experiencia nueva que ilumina la vida cristiana. Ser cristiano no es sólo ir a misa los domingos, sino dejarte dominar y guiar por Cristo en cada momento. No por el Cristo de fuera, no por el Cristo de los ritos o del culto, sino por el Cristo que vive contigo, que está en ti. Todo esto se puede llegar a entender más o menos con la cabeza, pero sólo se puede vivir a fondo si llega al corazón. El objectivo precisamente de estas tandas es que el Cristo que tenemos en la cabeza baje al corazón. Es necesario que el concepto se haga vida. Es entonces cuando esta vida se puede realizar en nosotros y dejamos que Dios en nosotros sea Dios.

Con tantas cosa como tenemos en la cabeza ya y con la importancia que damos hoy a la razón, no debe ser fácil bajar a Cristo de la cabeza al corazón...

Lo que hay que hacer primero es ser concientes de que somos depositarios de esta gracia de Dios. Somos templos vivos del Espíritu, como dice San Pablo, pero al mismo tiempo llevamos esta joya tan preciada en un continente que es de barro y que se puede romper fácilmente. De alguna manera se trata de darnos cuenta de que no estamos viviendo todo lo que nos puede dar de ganancia, de bienestar, de placer, de alegría, de paz... el don de Dios en nosotros. ¡Por eso lo hemos de poner al día!

¿Cómo nos hacemos conscientes de esta realidad?

En el marco de unos días de retiro nosotros intentamos hacerlo a partir de reflexiones, de oración, de silencio, de compartir y de mucha intercesión. También intentamos llevar a cabo una minidirección espiritual, que es uno de los servicios que más escasean en la Iglesia.

...y todo esto según la espiritualidad de la Renovación Carismática.
¿Sorprenderá a quien no la conozca?

En principio no, pero hay que advertir que no se trata de los típicos ejercicios ignacianos. Son más compartidos y las celebraciones son vividas en la espiritualidad de la RC. No nos inventamos nada, es lo de Jesús en el evangelio de san Marcos, "los que crean en mí impodrán las manos, en mi nombre curarán enfermos, expulsarán demonios...". Sólo compartimos, discernimos e intercedemos. Pueden extrañar algunas cosas, la misa puede ser más alegre, la celebración penintencial más larga, el compartir más sincero... pero sólo son pequeños detalles.

Como sacerdote diocesano vinculado a la Renovación Carismática, ¿sus hermanos lo consideran en el presbiterado como un sacerdote algo raro?

No lo sé, pero creo que no. No hago cosas extrañas. Yo hago misas y rezo por los enfermos. Eso sí, algunos se curan...pero yo no hago nada, yo sólo dejo que el Señor actúe. Todo lo hace Él. Yo sólo soy un instrumento.

¿Por qué todavía hoy existen ciertos recelos, incluso dentro de la Iglesia, hacia la RC?

Porque, en general, hemos llegado a ser muy eficaces y entonces lo que no hacemos nosotros o que no vemos ni tocamos, no nos acaba de convencer. La consecuencia es que comunicamos poco a Jesús. Comunicamos mucha doctrina, muchos documentos, muchas normas, muchos proyectos y planes pastorales, pero poca experiencia de vida. Por eso considero importante hoy la dirrección espiritual. La vida espiritual en la Iglesia, tan infravalorada hoy, no sólo es importante sino que es imprescindible. Y no es fácil, hay que guiarla, orientarla, hacer un seguimiento... En esto me esfuerzo actualmente y en esta línea van los retiros y ejercicios espirituales que dirijo. Es la misión a la que actualmente me siento llamado por Dios.



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