A modo de saludo
De nuevo Navidad. La alegría y la esperanza que inundan nuestros corazones no pueden manifestarse solo a través de luces, colores, músicas y regalos, comidas familiares y buenos y esporádicos gestos de caridad. Ello sería reducir a la simplicidad ridícula la celebración del nacimiento de Jesús.
Dios esta con nosotros de una manera clara e inteligible desde la primera Navidad, cuando Jesús, Dios hecho hombre, vio la luz de las estrellas en la sonrisa amorosa de Maria y el abrazo protector de José; en los ojos expectantes de los pastores y en el gozo no por cansado menos entusiasta de los magos de oriente.
Desde aquel nacimiento en Belén, todos los hombres y mujeres de fe, podemos decir con el evangelista San Juan: "... de lo que hemos oído, visto y tocado de la Palabra de vida os damos testimonio".
Navidad es una clara invitación a ser testigos de la verdad, y solo respondiendo adecuadamente podremos manifestar ante todos que la Luz ha llegado al mundo destruyendo las tinieblas de la cobardía, la mediocridad y el individualismo, sembrando entre muchas más cosas necesarias para el corazón humano la paz, la autenticidad y la fraternidad.
Navidad es Don que se nos da para el bien de todos, para ser compartido sencilla y humildemente desde el amor. Solo así será Noche Buena seguida de un día sin fin aún mucho mejor, donde nuestra alegría sea completa en la unidad de una misma fe, esperanza y amor.
P. Joaquín Climent Abad
Director